Rosa Clará presento en la pasarela de moda nupcial más importante de Europa “Barcelona Bridal Fashion Week”. La Colección 2019 se muesra como una apuesta a la simplicidad y a la delicadeza para realzar la “belleza natural de la mujer”, sin renunciar al sello de elegancia que caracteriza a Rosa Clara.

Según la diseñadora catalana, se trata de una propuesta “muy nueva” que, a pesar de mantener la “apariencia simple” y sobria característica de la firma, ofrece vestidos “muy trabajados y elaborados, llenos de detalles”.

Tras cerca de 25 años de carrera, Clará ha admitido que “la novia está cambiando y, como consecuencia, el vestido también” y ha explicado que la marca debe “correr” para adaptarse a lo que piden las nuevas novias que “cada vez saben más de moda, a través de internet, saben más lo que quieren y son más mayores”.

Como ya es habitual en todas las creaciones de la firma, que apuesta por el “minimalismo” y rechaza “cualquier exceso”, este martes las 35 modelos que han desfilado, entre las cuales algunas de importancia internacional como las brasileñas Daniel Braga y Bruna Lirio, lo han hecho sobre una pasarela sencilla y elegante, con dos grandes pantallas como únicos elementos adicionales al escenario.

La seducción y la sensualidad juegan un papel también importante en esta nueva colección, donde abundan los “vestidos vaporosos, que insinúan pero no enseñan”, con encajes, profundos escotes en la espalda, transparencias sutiles y cintas cruzadas sobre los dorsos desnudos de las modelos.

Se trata de una propuesta que no abandona el “corte princesa”, ya tradicional en la firma, pero incorpora “cuerpos muy diferentes y elaborados” y está pensada, en palabras de Rosa Clará, “para una mujer elegante, cosmopolita, que no quiera disfraces”.

La diseñadora catalana ha desfilado por primera vez en una las ubicaciones más emblemáticas de la ciudad condal, el Recinto Modernista de Sant Pau, que a pesar de tener un espacio reducido que ha obligado a limitar el número de asistentes, ha dejado a Clará “fascinada”.

Rosa Clará abrió su primera tienda en Barcelona hace ya cerca de 24 años y, tras iniciar en 1995 una exitosa carrera como marca de moda nupcial, ahora cuenta con unas 140 tiendas en todo el mundo y está presente en 4.000 puntos de venta en 80 países.